NOCTÁMBULO DEL ESTUDIANTE Nº 4

Buenas noches aficionados a los relatos nocturnos, volvemos con una nueva entrega de “noctámbulos del estudiante”. Comenzamos este nuevo capítulo sin saber muy bien el tema a tratar.

Parece que empieza a manifestarse el sentimiento conocido comúnmente como agobio, el cual fue mentado en el Noctámbulo del Estudiante Nº1. Para nuestro regocijo, nuestra estancia en nuestra pequeña y maloliente infesta jaula para gorilas comienza a llegar a su fin. Podemos decir que el lado malo de todo esto es que los dos meses que restan de curso se convertirán en casi agónicos y que solo tienen como salida dos únicos caminos:
1- Afrontar la situación tal y como se nos presenta como un intento de estudiantes modélicos.
2- Suicidio irremediable.
Después de meditar las opciones (durante un periodo equiparable a un parpadeo) llegamos a la conclusión de que la segunda opción no era viable, ya que unas personas que tienen tanto que ofrecer a la sociedad actual no pueden extinguirse tan rápidamente. Este planeta plagado de incultura necesita un rayo de luz en medio de tanta oscuridad. Generalizamos con este tema pero sabemos que no todo es escombro en este nuestro globo terráqueo, “de todo hay en la villa del señor ¿no?”, como dice un dicho popular.

Tratando de impulsar y ayudar a reforzar el ego de algunas personas de la sociedad actual, comentaremos la situación y nuestras reflexiones sobre el grupo social conocido como “Ninis”. Como todos sabemos, la situación económica y laboral de nuestro país, y del mundo en general, es mucho más que mejorable e indeseable, pero que esto no sirva de precedente para que la juventud tire por la borda su futuro. Podemos diferenciar claramente dos clases de niveles dentro de este grupo social. Por un lado se encuentran los que simplemente ni estudian ni trabajan (como bien les definen sus iniciales), pero su situación económica como personas de un nivel medio no les deja otro remedio que buscar trabajo para llevarse algo a la boca, aunque hay varios que ni estudian ni trabajan ni se mueven ni buscan ni poyas en vinagre. En contraposición con estos, aunque dentro del mismo grupo, se encuentran a los que todos conocemos como “niños de papa”, y que es esa despreciable plaga de jóvenes adolescentes que se dedican a vivir de los ingresos generados por la gran empresa que regenta su familia o por una gran herencia, la que nos enerva y nos impulsa en ocasiones a elegir la opción 2 del segundo párrafo; aunque no les culparemos a ellos directamente, ya que sus principios son producto de una vida llena de facilidades y caprichos, y no conocen otra vida que no sea esta. Pero, pensemos ¿es justo que esta abominable especie lo tenga todo mientras que una tercera parte del planeta vive de manera hiperpaulatina y vergonzosa para el resto del mundo? Sabemos de sobra que la culpa de que esto suceda no es solo de este minoritario grupo, sino de la actuación de Estados, gobiernos, y de persona en general, nosotros dentro de este grupo los primeros, que conste, y por eso no estaría de más que todos contribuyéramos positivamente para mejorar esto.

Perdonad nuestra actitud tan crítica en esta edición, pero veíamos necesario el hecho de recordar la situación en la que se encuentran millones de personas, y por esto no hay que andarse por la ramas, y ser directos e inflexibles ante acciones tan repulsivas como lo son no ayudar teniendo medios para ello (sea cual sea situación), quejarse sin ofrecer ninguna solución o esperar a que el mundo mejore ante nuestros ojos de manera casi milagrosa.

PD: Basta de nombres de usuarios de redes sociales como: Cristin Hartadeniñatos Tontoscomotú o Raqueliita Reshulona, no hacéis más que poneros en evidencia y dar vergüenza ajena, eleváis a este país con vuestra ignorancia y gilipoyez a la categoría de basura mundial.

Miércoles 13 de Abril de 2011, 1:25 a.m. “Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga”, Homero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una buena critica si señores!! Falta un poco de humor como en otras entregas anteriores pero en esta ocasion no era tan necesario...muy buen trabajo chicos jaja

Universitarios Toledanos dijo...

Nosotros si creemos que esos padres malcrían a sus hijos Jorge, porque por mucha dedicación a tu trabajo que tengan hay algo que nunca hay que olvidar, y que esta por delante de esto, se llama educación, y estos padres no conocer el verbo educar, pero se saben de "pe" a "pa" el maleducar. Esta es nuestra opinión, no obstante respetamos la tuya que es tan justa y firme como la nuestra. Gracias por comentar.

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